Como vas a ir a un coreano ! y qué se come allí, perro?
No, no, en un restaurante coreano se come fenomenalmente. La comida coreana está basada en el arroz, los vegetales y la carne. Al menos eso es lo mejor que tienen. En cualquier restaurante coreano podréis ver agujeros en el centro de la mesa para la plancha, y a veces, una campana extractora sobre ellas. Y es que uno de los mejores platos que se puede comer en un restaurante de este estilo es el lomo de ternera a la plancha.
Pero vamos por orden. El Restaurante Korea está al lado de Nuevos Ministerios, en la calle Cristobal Bordiú 59. No es fácil aparcar, pero hay varios parkings cerca, y podéis buscar sitio al lado de NN.MM.
Querréis reservar, sobre todo en fin de semana. Entonces llega el punto divertido de este sitio. Vosotros llamáis al 91 554 20 34
y decís:
Quiero reservar mesa para 4, a las 22,30
El encargado, un coreano al que luego veréis en el local, os responderá invariablemente: a las 22,20.
Perdón? – responderéis sorprendidos
A las 22.20 – (insistirá)
¿No puede ser a las 22.30?
A las 22.20
De acuerdo, a las 22.20
Siempre pasa esto cuando os toma la reserva el dueño. Al final cuando ya hayáis ido como unas 25 veces como yo a este sitio tan cojonudo, os parecerá hasta gracioso. Ahora siempre intento reservar para horas raras como las 22.10 o las 23.05 para luego hacer chistes en la mesa. Invariablemente el dueño te regatea la hora de la llegada. No lo hace por divertiros, es que él es así.
Bueno, dejemos esto.
El local tiene dos plantas, cada una con cinco mesas de 2/4 personas, y una más grande. He comido allí incluso con otros 10 amigos, sin problema de espacio. En la parte de abajo es la de fumadores. La planta inferior es más íntima, y se puede fumar. La de abajo tiene los techos más altos y más espacio. Personalmente prefiero la de abajo.
Todas las mesas tienen un agujero en el medio, para poner una pequeña bombona de camping gas que calentará la plancha coreana (si es que tomáis plancha).

Bueno, y… ¿qué pedimos?
Para empezar os recomiendo que pidáis un duri kimbab. Es una especie de cono negro, con arroz. El cono está recubierto con un alga parecida a la de los sushis. El interior es de arroz con mahonesa, unas tiras de pepino (al que no le guste el pepino se pueden quitar con la mano) y alguna verdura. Se toman con la mano, echándole un poco de salsa de soja. De los pocos platos que se toman con la mano, ya que los coreanos comen con palillos de metal. Si pedís palillos, os darán unos de madera.
Os aviso que lo tradicional en corea (el país), es empezar con una sopa, para luego compartir unos cuantos segundos platos, que se comen según se quiera. Como seáis poca gente, los platos son lo bastante grandes como para ser plato único. Casi casi. Así que, pasad de la sopa.
Y sobre todo, pasad del Kimchi (김치). Es el plato nacional de Corea, y yo sólo lo he tomado una vez, obligado por el cabronazo de mi hermano Nacho. Es una especie de mierdecilla de repollo fermentado, al que le echan picante y ajo por encima. Yo no digo que sea un plato mal cocinado, pero para que os hagáis una idea, en el argot del ejército de USA, se dice “to be in deep kimchi” como sinónimo de “estar con la mierda hasta al cuello”. Si queréis probar de todo, pues ale. Mi paladar no lo tolera, pero quizá os mole mogollón.
De segundos os recomiendo:
- El pollo con tallarines al plato caliente. Es un plato picante (todo lo picante que queráis, ya que el picante en este local es en base a la cantidad de salsa picante que le ponga el camarero en el momento de servir el plato). Mucho sabor.
- El Dolsot Bibimbab (돌솥 비빔밥): es una mezcla de cosas. a la fuente de piedra, (en coreano llamada Dolsot 돌솥) La base es el arroz, junto con verduras, huevo… También es picante a voluntad. Lo cocinan con aceite de sésamo untado sobre las paredes del dolsot, con un huevo sobre esto, y después el arroz y las verduras (a veces carne también).
- Bulgogi (불고기): el bulgogi es ternera cortada en lonchas finísimas, pero finas finas, que se hace en la plancha que he descrito antes. En el restaurante Korea podéis tomarlo con verduras variadas o con los dang myeon, que son estos tallarines transparentes, hechos de patata (también llamados tallarines celofán), que están mu ricos y toman el sabor del lomo. Ojo, este plato debería ser imprescindible en lo que pidáis. Weno Weno. Algunos como mi amigo Ángel se lo comen todo, incluyendo la grasilla que ponen a fundir para cocinar el lomo.

Postres: no están muy surtidos de postres en el Korea, pero os aseguro que las raciones llenan lo suficiente para no pedir postre. En vez de eso podéis pedir unos cafetitos y un poco de Soju. El soju es una de las bebidas alcohólicas más consumidas en Corea. De hecho la toman con mucho respeto. Si servís el vaso a un superior, deberéis coger la botella con ambas manos. Si os sirve un superior, deberéis coger el vaso con ambas manos.
Y nunca debes servirte en tu vaso, sino servir el vaso de los otros. Si véis un vaso vacío en la mesa, es de buena educación llenarlo. Este juego de “yo te lleno tu me llenas” tiene su gracia, y al cabo de cinco o seis chupitos de soju, acabaréis vuestra visita al (posiblemente) mejor restaurante coreano de Madrid, cantando el “Seúl patria querida” o “Cuando salí de pyonyang dejé mi corazón”.
A destacar que tienen una tarjeta de socio, con la cual hacen descuento de un 10% menos en las noches de jueves, viernes y sábados, y de la cual me siento honrado de ser portador desde hace más de 4 años. De hecho me la han renovado hace poco.
También hay que destacar lo agradable que es el camarero de la parte de abajo, un sudamericano que lleva muchos años en el restaurante, y que os aconsejará muy bien sobre los platos que podéis tomar, y sobre la cantidad de los mismos. Un tio realmente majete. Dejadle propina.
En resumen, la cocina coreana no es sólo temas de perro hervido (ojo, los coreanos aún siguen tomando perro en algunas zonas del país), y es muy muy buena y sobre todo muy divertida de tomar. Y el restaurante Korea es uno de los mejores sitios para probarla en el condado de la emetreinta.