Hace más de cinco siete años que dos torres caían en Isla Manipulada, y con ellas acababa el boom de internet.
Fue un once de septiembre. Hace ya más de cinco siete años.
En el momento justo que la segunda torre se derrumbaba, llevándose en su interior la burbuja de las .com y los .net y similares (que es lo que hizo Pop ! al llegar al suelo), en ese preciso momento yo estaba firmando mi primer contrato en una empresa de comercio electrónico e internet, para gestionar afiliados.
Desde luego… nunca fui oportuno
Esta era la mesa en mi primer trabajo

El ordenador estaba abierto, porque un día se quemó el disipador, y tuve que estar con un ventilador encendido en los pies (incluso en invierno), durante 7 meses.
Esta, la del segundo trabajo que tuve en internet

Lo mejor es que se podía fumar, aunque el ordenador era de broma. Si creéis que la impresora era buena, no os engañéis, porque era mía y la traje yo de casa. Murió una semana antes de cambiar a mi tercer trabajo. Debía ser una premonición.
Y esta, mi mesa en el anterior trabajo a ahora…

Al menos cuando me tenso, aprieto el pollo por el cuello, se le encienden las mejillas y patalea… eso relaja.
En todos los trabajos dejé buenos amigos, gente con la que compartí risas, malos ratos, tiempos ridículos de entregas al cliente, cursos, caminos hasta casa, alegrías, copas, servidores, dominios, realísticos y bolas chinas. Bueno, esto último lo compartieron ellos con otros y los vendimos a puñaos.
Gente como Jorge, Tino, Cristina, David, Fernando, Kike, Jose Luis, Gonzalo, Emilio, Dani, David el sueco… me dejo muchos.
Muchos.
Gente a la que les podías contar cosas como lo del cliente al que por teléfono configuré su cuenta de correo electrónico:
Periko: – Qué contraseña me has dicho que le pongamos? Rocco? Con dos cés?
- Cliente: Rocco no… Roco, con una sola. Rocco es el actor porno. Roco es mi perro.
Amigo, amigo, amigo, como decía Fernando. Ha merecido la pena.
Nota: Es la enésima vez que rescato este post del olvido, del cual más que el contenido me gusta el comentario de Fernando. Prometo que será la última. Por cierto, hoy hace un año que decidí dejar de despiojar ñús y empezar a despiojar bueyes de kobe. Los piojos son parecidos, todo sea dicho.