A mucha gente cuando les preguntan sobre un circuito de Karts en Madrid, enseguida piensan en el circuito Carlos Sainz, de Boadilla. Me han hablado muy bien de él, e incluso mi empresa hizo un evento allí hace tiempo. Pero no, no es este circuito del que voy a hablar hoy. Es al circuito Karting Soto, que está en Soto del Real, al norte del archipiélago de la emetreinta.
El precio del circuito es de 15 Euros por 10 minutos. Eso incluye el kart, el cronometraje y un casco. en 10 minutos podéis dar unas seis vueltas, en este circuito de 960 metros de longitud. También tenéis bonos de 10 tickets, a 140 euros (14 euros por 10 minutos). Hay posibilidades de alquilar la pista con y sin karts, cerrándola por media hora o una hora completa. Vienen más datos en su web.

Los karts están protegidos por los lados, y aunque te des una guantada, es casi imposible hacerse mucho daño. Ojo que no digo que los karts sean coches de choque, pero bueno, el circuito está rodeado de neumáticos en las zonas conflictivas, y doy fe de que si te das una torta a 70Kms/hora, no te haces nada grave (un par de moratones).
Tienen cronometraje, que hay que pedir antes de montarte, y te dan tiempos exactos de cada coche. El récord de vuelta estaba en 1 minuto, 04 segundos y 82 centésimas hasta el día que fui yo (mi récord fue de 1:13,36, pero para no conducir casi nunca, no está mal hacer de media ). También tienen un bar con futbolín, aunque está cerrado, pero puedes comprar botes fríos por un euro.
No sé si habéis conducido un Kart alguna vez. Sé que mi vecino de celda, Viktor, sí que lo ha hecho. Es una experiencia genial. Te permite ir muy rápido a un nivel muy bajo de conducción (vas a 10 centímetros del suelo). Al estar las ruedas en las esquinas, el kart tiene mucha estabilidad, y es casi imposible volcar. Eso sí, vas haciendo derrapes en todas las curvas, y lo mejor para no perder tiempo es frenar poco y trazarlas bien.
Lo divertido es ir con varios amigos, y hacer un par de carreritas. Los del circuito no te aseguran que esté para vosotros solos salvo que lo paguéis, así que tened cuidado con imbéciles como el que primero casi me embiste en las primeras vueltas, después de salir él de una curva en la que estaba parado, y finalmente me sacó del circuito en la recta contraria a tribunas a 70 por hora, en la última curva, y se piró del circuito sin ni preguntar qué tal estaba tras chocarme. Pero aun con el sustillo, te ries un montón, descargas adrenalina y pasas un día divertido al aire libre.
Para comer tenéis cerca, en el pueblo del Soto del Real, el bar Julius, donde comer una pedazo de hamburguesa, unas patatas fritas y medio litro de tinto de verano por doce euros.
