La maniobra kookaburra

Escrito el 2/12/2007 – 8:32 am | by Pietro | -

Érase una vez, cuando era pequeño, dos de mis hermanos me regalaron un boomerang. Uno de madera, tan grande como mi antebrazo. No sé si conocéis cómo funciona un boomerang: se tira contra el viento, y el boomerang gira y gira hasta que o tropieza contra algo o vuelve a tu mano.

Así que mi padre, tras ver el invento me dijo: Pietro, esto hay que probarlo, vayamos al campo y lo lanzamos

Dicho y hecho. Nos montamos los dos en su lancha de remos personal y nos fuimos al campo. Allí saqué las instrucciones que venían con el boomerang.

Estas instrucciones definían 7 tipos distintos de tiro, desde el primero que hacía volver el boomerang tras describir un círculo perfecto… hasta la maniobra Kookaburra. Esta hacía girar el boomerang dos veces en el cielo, cruzándose las trayectorias de ambos giros… y el bóomerang terminaba en las manos del lanzador.

aún guardo las instrucciones

Así que me puse cara al viento, y le pregunté a mi padre: cuál hago? la maniobra kookaburra me gusta.

“Primero lánzalo, y que llegue a tu mano. Cuando hayas conseguido eso prueba las otras”.

Perfecto, intentaría eso primero. Así que lancé el bóomerang, y… fue directamente al suelo. Pero sin girar sobre sí mismo ni nada. Al suelo. Pensé: qué estoy haciendo mal? Leí las instrucciones, y ahí todo parecía sencillo: coger el boomerang por la punta, tirarlo…

Lo lancé una segunda vez, y no fue al suelo, pero tampoco giró… se limitó a ir en línea recta hasta caer 100 metros más allá.

Después de este segundo lanzamiento hubo un tercero, un cuarto, un quinto…

Volvimos a la semana siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente… estuvimos yendo tres años seguidos a tirar el boomerang. Aquello nos divertía. Tenía su gracia ver como aquél instrumento cabrón se nos resistía. A veces tiraba mi padre, a veces yo… hasta que un día, el boomerang hizo un vuelo raro (muy alejado de lo que era la maniobra kookaburra), y cayó al suelo desde 30 metros de altura. Se resquebrajó y me dió pena volverlo a tirar, por si se partía del todo.

Recuerdo perfectamente aquel día. No dijimos nada ninguno de los dos en el viaje de vuelta a casa, pero a pesar de no haber conseguido que volviese ni una sola vez a mi mano (miento, una vez volvió con tanta velocidad que casi me abre la cara, menos mal que me agaché a tiempo), estabamos contentos por haberlo intentado.

Así que desde entonces, cuando me planteo hacer algo difícil, primero pienso en si he hecho todo lo fácil que se puede hacer antes. Recuerdo el consejo de mi padre, y hago las maniobras Kookaburras cuando estoy preparado para hacerlas.

Y a eso vamos. Va por tí.

:)
  1. 2 Responses to “La maniobra kookaburra”

  2. By nadie on Dec 2, 2008 | Reply

    amigo mio. eres de lo más marciano que he leido ultimamente.
    y eso es un PIROPO.
    me voy a imprimir todo lo anterior para leermelo tranquilo.
    un abrazo.
    te tengo enlazao.

  3. By Nano on Dec 3, 2008 | Reply

    Muy grande!

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El autor: Pietro Occhiata



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