Hay pasos y pasos, “Entre sin llamar” me dicen y la invitación me incita a escribir. DeberÃa ser “Escriba sin molestar” o quizás “Diga algo o váyase al carajo”. Después de todo no sé si es a mÃ, no soy un señor como para que nadie me llame de usted. “Usted”, vaya manera más descortés de dirigirse a una persona. No es muy importante de todos modos como se dirijen a uno sino por dónde, me lo dijo un amigo que se llamaba Ramón, ahora hace ganchillo en un lugar de la Mancha, y no quiere acordarse de su nombre, no sea que su novio le deje por otro, ¿o será otra?. Pero eso es otra historia, esto ni siquiera tiene el sentido suficiente para ser una historia.
El caso es que hay pasos, y los pasos avanzan, o retroceden; pueden darse o no. Yo me he colado en este garito donde pueden dibujarse palabras dando teclas y botones, me han dicho que de momento puede, pero que no tiente la suerte escribiendo tonterÃas. Asà que escribo esto a ver si lo dicen en serio o en broma, porque esto es un poco tonterÃa ¿no?.
El caso es que aquà no hay camareras. El caso es que no hay máquinas tragaperras. El caso es que simplemente hay ideas, pero muchas de ellas me gustan. Si no vuelvo es que lei mal el cartel de la entrada, si vuelvo es que esto que escribo es menos tonterÃa de lo que parece.
Lo único que estarÃa prohibido es poner fotos porno, las cuales deben ir directamente a mà para supervisarlas. Lo mismo para cualquier mujer en edad adulta que puedas encontrar y que no rivalice en peso con cualquier foca (ya sea esta ártica o no).
Bienvenido, melón.
Comment by Periko — 11 April, 2005 @ 3:03 pm