El Colectivo Avocado – Plantando aguacates allá por donde vamos.


27 February, 2010

… está en nuestras manos

Category: OsKar – Oskar 5:02 pm

Tenemos las herramientas porque hemos vivido arropados por familias que se comieron distintos marrones y permitieron que nos preparáramos como nadie. Tenemos las herramientas porque nuestros marrones han sido creados porque algunos de nuestros compañeros se pensaron que la vida era una telecomedia de sobremesa. Somos la generación mejor preparada, o eso dicen (yo, personalmente lo pienso). ¿Que cuál es mi generación?, ahora te lo cuento. Decide si eres de los míos
Fuimos los últimos en llamar de usted al profesor, en temer que llamaran a nuestras casas desde el colegio, en levantarnos en los autobuses para que se sentara una persona mayor, en dejar el campo de fútbol a los mayores del colegio.

Somos los primeros en ver cómo a los profesores se les llama “troncos” y se dice que no tienen ni idea delante de los niños que son sus alumnos, o en entrar en un autobús con muletas y ver como dos adolescentes se dan el lote ocupando cuatro asientos.

Llegamos tarde a la generación X (o JASP que se llamó por estos lares) y sufrimos la generación ni-ni.

Esos somos, pero estamos preparados y tenemos edad para dar el paso adelante. Porque en cuanto despertemos y dejemos de permitir que nos coman las habichuelas aportaremos algo que los demás no puedes: soluciones, trabajo, y si nos lo proponemos frescura.

Por eso hoy he decidido que el 2010 será el inicio de mi aportación a mejorar las cosas, y te invito a que si eres de los míos (y si no le eres te admitimos) te unas a nosotros. Objetivo: hacer mejor este caos que es la vida.

… después de todo …

Category: OsKar – Oskar 4:49 pm

También puedes dejar a un lado esa sensación que a veces se tiene de estar atado a lo que tú quieres y los demás no te dan. En el fondo los culpables de esta falta de principios y valores son tanto la panda que se los pasa por el arco del triunfo como aquellos que se sientan a criticar indignados.

La indignación nunca ha logrado solucionar nada, por muy válida que sea la razón para mostrarla.

Vernos diciendo “no sabéis”, “estáis equivocados” o “sois los culpables” a los que nos indignan. Luego descubrirnos diciendo “soñadores”, “no sabéis lo que hacéis” o “yo pensaba como tú hasta que me cansé” a los que tratan de cambiarlo. Eso nos hace débiles, eso nos hace prescindibles.

Por eso tenemos que cambiar nosotros, para luego intentar (aunque sólo sea un intento, algo será) cambiar el mundo. Yo pienso que las herramientas las tenemos.

Pensar cualquier cosa…

Category: OsKar – Oskar 4:24 pm

No es necesario mirar a los ojos para hablar, tampoco saludar a la gente aunque te de cien patadas tener que dirigirles la palabra, tratar con respeto a la gente simplemente porque es como te gustaría que te trataran a ti. Estar al día significa conocer muy bien tu ombligo y estar plenamente convencido de que tus derechos los dictas tú, y que los demás deben adaptarse a ellos.

Está de moda ser aborreciblemente orgulloso, egoísta y maleducado. El “homo homini lupus” de Hobbes es una corriente vital.

Pues bien, me apunto al carro, y antes de empezar me siento perdido.

Pues bien, me aparto de esta corriente que tanto desprecio, y me tengo que quedar impávido ante el resto de personas, que me dice “Tú no estás hecho para esto”, “te equivocas”, “deja a los demás”, …

Y yo desde mi mirada tranquila, desde mi sonrisa falsa, desde la imagen que proyecto y a los demás causa tanta risa, pienso que si por un momento pudiera ser como ellos, les diría tantas verdades a la cara que ni siquiera lo entenderían.

9 February, 2010

Demasiadas ideas diferentes

Category: OsKar – Oskar 10:26 am

Me ocurre que tras tanto tiempo sin escribir me resulta complicado centrarme en algo que contar. Me han pasado tantas cosas, tan buenas y tan malas… Pero pensando un poco me doy cuenta que trato de escribir palabras como las escribía hace dos años, y eso es imposible. Todos cambiamos. Cuando nos miramos todas la mañanas al espejo nos resulta complicado encontrar diferencias significativas, porque los cambios paulatinos no nos llaman la atención; sin embargo cuando vemos fotos nuestras de hace tiempo tendemos a exclamar “¡cómo hemos cambiado!”. Y yo creo que aunque sea capaz de seguir vertiendo mis ideas en vasos de letras ya no soy capaz de identificarme con la gente que seguía día a día entre artículos y libros.

Hay gente que busca citas en las que apoyarse, sucesos de los que contar algo gracioso, que maneja el sueño de crear un universo de personajes singulares que provoquen la risa, la reflexión, la inquietud, el sosiego. Hay gente que aspira a saltar desde un lugar anónimo a un cielo de preguntas sobre sus pensamientos, a tener un sordo reconocimiento rondando sus anocheceres y urgiendo sus amaneceres. Hay gente líquida, que se escapa por cualquier sendero y trata de empapar con frases frescas las vidas de los demás, para luego llegar a un remanso en el que hacerse lago y allí recoger poco a poco lo que cada tormenta le aporte. Hay gente, y son necesarios, casi imprescindibles, son la mitológica necesidad que nos permiten pensar que algún día nosotros podríamos llegar a… nuestros sueños.

Hace poco asistí a una charla en la que se planteó la diferencia existente entre fantasía y deseo, la verdad es que el contexto de la charla no era ni mucho menos el de una reflexión filosófica del tema, pero eso no viene al caso. La ponente citaba a una compañera de trabajo que decía que nuestras fantasías con pensamientos que nos permiten disfrutar de una idea sin que necesariamente queramos que esta se cumpla. Por otro lado los deseos eran ideas que realmente estamos interesados en llevar a cabo. Un problema puede surgirnos cuando somos incapaces de diferenciar entre nuestras fantasías y nuestros deseos.

Alguna vez llegué a pensar que podría ser feliz siendo escritor, pero nunca hice nada por conseguirlo. Mucha gente a la que aprecio pensaba que era malgastar la cantidad de horas y de letras que dibujaba, pero en el fondo algo había en mí que inconscientemente me llevaba a evitar acometer trabajos que pudieran transformarse en libros. Quizás lo que realmente deseo es transmitir mis ideas, y esas ideas son tan diferentes entre sí que sería imposible defenderlas desde la carrera de un escritor. Así que me decido por volver a escribir, pero sin desear ser escritor, simplemente lanzando mis ideas.