Anduvo, anduvo y anduvo,
pensando en que el futuro era un rÃo que nadar,
contra el que habÃa que luchar en las cataratas, y los rápidos,
se quedó pensando en las dificultades,
temeroso, quieto, prudente.
Pensó tanto que se olvidó de nadar,
y entonces se ahogó.