23 May, 2006
Será porque soy capaz de encontrar dobles sentidos a todo e incluso adecuar canciones que claramente hablan de una cosa para que parezca que dicen otra. Pero he descubierto la canción “Apaga y vámonos” de Dani Flaco como una grandÃsima canción.
Este post es unicamente para los que me conocen y saben a lo que me refiero. El resto podeis oÃrla también, pero no penseis que tengo ningún problema con mi estrella, ella me sigue iluminando muy bien, por suerte.
La canción anda colgada en la página de la Sala Clamores, buscando en artistas y dando en el concierto de Dani Flaco.
“Seca esas lágrimas,
que esto no tiene solución…
…y los rencores que
no tengas tú yo no tendré.
que no te asfixie mi corsé…
…Y sigamos cada uno nuestra historia,
¡déjalo!, que nunca fuimos dos.
Acabó la ultima vuelta
de esta noria entre tú y yo.
Apaga y vámonos.”
Tomado de “Apaga y vámonos”, canción de Dani Flaco incluÃda en su disco “Salida de Emergencia”.
No acostumbro a perder mi tiempo con estúpidos que se dedican a aferrarse a los problemas de los demás para justificar su intrascendencia. Siempre pensé que esa gente suele ahogarse en su mediocridad. Pero es necesario a veces reflexionar si el civismo y la educación de las personas es aprovechada por otros para encontrar ventajas donde no las hay.
Los tiempos han cambiado, y las personas normales han llegado al consenso de que lo mejor es no rebajarse con los indeseables, a que el silencio y la indiferencia son el mejor método para luchar a la gente que sin ética ni fundamento.
Las cosas son asÃ, hemos aceptado, y por lo tanto rebajarse serÃa darles más importancia de la que tienen.
Yo pienso lo mismo, pero, a veces me entran unas ganas de aparcar por un lado mi civismo.
22 May, 2006
- No te prestes a mirarme nunca a los ojos. Que no verás jamás amanecer desde ellos.
- Pero…
- No dejes que te lleven mis palabras a los lugares que tu crees que dibujan. Porque entonces te perderás allà donde nadie puede estar.
- Entonces…
- No escuches lo que dicen que te quiero decir, ellos no saben más allá de reglas, obligaciones, coherencias…
- Ellos son…
- Siempre son, y yo no sé ni qué me pasa por la cabeza cuando escribo, ni cuando pienso, ni cuando creo que encuentro las respuestas, ni cuando me reformulo tus preguntas.
- Vos sos un cuentista.
- No me halagues, para ser un cuentista hace falta algo que contar.
- Pero vos cuentas cosas.
- No te equivoques, tu escuchas e imaginas.
- Entonces me engañas.
- No, te engañas.
- …
- Te engañas
Vosotros podéis seguir callando, yo seguiré escribiendo. No penseis que os engaño, sólo pienso dibujando letras.
16 May, 2006
Dejar a un lado las palabras ajenas,
y recordar que cada uno de los pensamientos que no nos contamos en voz baja antes de dormirnos.
Son puertas cerradas.
Pensar en cómo enterrar las penas,
y permitir que por un momento no se queden mirando tristes a la luna en la que me fijo.
Hasta que vuelva vergonzosa la mañana.
Ser yo,
sin pasos,
sin dudas,
sin tipos malos que vencer,
sin los recuerdos que me hicieron…
Ser yo,
tan mudo,
tan ciego,
tan lleno de querer contar,
tan dueño de querer volar.
Deja en la luna el recuerdo,
que se llevó tu pensamiento,
cuando decidiste ser uno más,
para que la vea el dÃa que me atreva,
a saltar al vacÃo,
de ser yo.
15 May, 2006
Hoy tengo tantas cosas que escribir, que me cuesta verterme en palabras desde estas teclas infames. Hoy no serÃa capaz de contaros historias divertidas con las que pasar el rato, ni cuentos de hadas en los que el amor se funde con la marcha cotidiana hacia cualquier puesto de trabajo.
Llevo ya varios caminos, varias cicatrices, ya no se me queda grande la frase de haber vivido lo suficiente como para pensar en que tengo experiencia. Ya no me interesan tanto los sueños de los demás, no al menos tanto como para sumergirme en ellos y ser uno más. No entiendo demasiado de cómo se pueden crear obras maestras, tampoco tuve el tiempo suficiente, pero da lo mismo.
Y la prisa me quitó hace tiempo el privilegio de ir andando a los sitios, de mirar y ver, de escuchar y entender, de detenerme en los parajes prohibidos.
Asà que creo que hoy serÃa capaz de lanzaros miles de palabras que nunca escuchareis.
Y por eso es por lo que me callo.
10 May, 2006
El coche detenido en un atasco, las gotas de lluvia que caen sobre el capó y se evaporan nada más tocarlo. La música de cualquier radio aporreando la cabeza que se mantiene lúcida por cinco minutos más antes de llegar a casa y dejarte caer en el sofá. Y la tele que te dice que la compres algo por este fin de semana.
Dejas que el agua empape la luna del coche, nadie avanza, algunos pitan. Apagas la radio, qué más da lo que te quieran decir, lo que te quieran cantar. Todo este agua parará en cualquier alcantarilla, volverá la calma, el silencio, existirá un momento en el dÃa en el que merecerá la pena haberte levantado.
Existirá ese instante y se evaporará como las gotas de lluvia, como los pasos que das todos los dÃas para volver al mismo sitio y dejarte caer, dejarte caer. Ya son cuatro minutos lo que queda, un semáforo más, uno menos.
Casi se te han acabado las palabras, casi las caretas, casi se ha acabado el último suspiro que diste pensando en que al final algo de todo lo que quieres se harÃa realidad. Por un instante.
Y en ese momento te das cuenta de que puedes avanzar otros cinco metros, que un golpe del limpiaparabrisas puede devolverte a la realidad.
Se acabó, mañana puede que vuelvas a tener silencio, lluvia y pensamientos.