El Colectivo Avocado – Plantando aguacates allá por donde vamos.


21 October, 2005

El desagüe del tiempo

Category: OsKar – Oskar 1:22 pm

El olor del aire cuando estás lejos es diferente, muchos opinan que simplemente se debe a que en otros sitios estamos más pendientes de los cambios con respecto a lo que estamos acostumbrados. Es decir, en casa estamos tranquilos y por eso no reparamos en esas cosas, cuando algo es familiar no nos fijamos en ello.

Lo mismo nos pasa con otros sentidos, los sonidos en lugares extraños siempre son inquietantes, el tacto de las cosas (o personas) que descubrimos es siempre sorprendente, los colores de amaneceres desconocidos, el gusto de las comidas en otros países…

Pero tampoco es algo trascendental, siempre viene el tiempo a arrebatarnos esas sensaciones, y a dejarnos continuar nuestro camino, por el que dejar caer migas de pan, a ver si alguien nos sigue. Hoy he descubierto sonidos que me recuerdan uno de mis viajes al extranjero, eran notas que en su momento no querían decir nada, canciones de un concierto por el que aparecí sin ni quiera conocer al grupo. Recordé que hace 13 años tenía el mundo en mis manos, y sin embargo me fue imposible determinar cuándo se me escapó, cuándo me absorbió la inercia de ese tiempo, el que me alejó de esas notas intrascendentes y dejó en mi mente la semilla para que más adelante recordara ese instante, y entonces descubrí que ese sonido ya formaba parte de mí.

Hubo una vez que soñé que mis letras poblarían las sonrisas y las lágrimas de la gente, y hoy me descubro con una tarea monótona que hacer, sin más aliento que el final del día…

Estas letras se me están escapando, como se escaparon mis sueños, por el desagüe del tiempo.

5 October, 2005

A pesar de todo

Category: OsKar – Oskar 1:18 pm

Escuché canciones para encontrar lo que podría moverme, para dejar en mis pasos el gusto de los pensamientos que otros se atreven a arrojarnos a la cara desde sus gargantas. Anduve y pensé sólo en palabras, con las que tejer un plan de escape, desde el que poder evitar cada nube que me acecha en los días que hay demasiado sol. No me paré a observar árboles, ni montañas, ni bancos vaciós en los que alguien dejó olvidado el diario de aquel día en el que no hubo fútbol, ni debates, ni errores mencionables.

Tampoco pude tratar de comprender las tertulias de los que no saben y hablan, ni buscar las respuestas de los que saben y callan, porque estaban demasiado ocupados en sus tareas más importantes, como esperar en casa el regreso de las sonrisas pródigas.

Y fui alguien sin existir en ningún momento, sin pensar en qué podría descubrir, sin ser pensado o descubierto, arropado por el momento detenido en el que nada ni nadie es trascendente.

Luego acabaron las canciones, y escuché el viento, y vi árboles, y personas y diarios. Y en ese silencio que se forma entre el estruendo de la ciudad, me di cuenta que no importaba mucho lo que me ocurriera, que todo era simplemente una pantalla en la que reflejar mi existencia.

Pude quitarme un peso de encima al pensar que no pasaría nada hiciera lo que hiciera, que todo seguiría adelante. Pero me aplastó la idea de entender que, hiciera lo que hiciera, todo seguiría igual, a pesar de todo.

4 October, 2005

Tus viejos sueños

Category: OsKar – Oskar 12:33 pm

Qué puedes ver, ahora, por la ventana, en esa pared, más allá de la pantalla que te atrapa cada día y que te permite continuar con la inercia del día. Qué puedes ver, cuando cierras los ojos un segundo y permites que respirar sea algo más que un acto reflejo, y piensas algo pero al terminar tu suspiro sólo quedan papeles y compromisos que cumplir. Dónde estás cuando bajas a tomar café, y el camarero te ignora mientras coloca los platos, las cucharillas, los sobres de azucar…, y tú pensando en que es incómodo incluso ese momento de descanso que te brindas por eso de poder vivir algo más de lo que vives delante de los demás. Quizás te imaginas dónde estarías de haber elegido otros caminos, quizás estás simplemente colgado de los recuerdos que permiten que lacónica nazca una sonrisa, o simplemente te repites una y otra vez que siempre quisiste que fuera así, y te mientes, y te enfadas contigo por mentirte, y vuelves arriba a la oficina y te quedas de nuevo embobado con más papeles, y más compromisos, y el deseo de que acabe ya y puedas volver a casa y descansar.

Puedes sonreír al pensar que después de todo, todos los sueños que tuviste, y que no se cumplieron, son un punto de unión entre todo lo que eres y lo que quisiste ser. O puedes llorar, y tratar de encontrar aquello que perdiste por el camino.

O simplemente puedes esperar, a que pase el día, a descansar en casa, a dejar que sigan saltando esos sueños, ya viejos, en tu cabeza.