El Colectivo Avocado


30 May, 2005

Los principios y su final

Filed under: OsKar — Oskar @ 5:53 pm

Total, tampoco importa tanto tener o no un número razonable de principios, cuando al final casi todo el mundo anda preocupado por los medios y sus consecuencias. Los principios no dejan de ser una declaración de intenciones dentro de lo que se supone es nuestro proyecto de persona. Yo tenía un principio, éramos inseparables y siempre andaba diciéndome lo bien que me portaba con él. No os voy a contar cuál era, pero el muy mamonazo se me ha ido a la mínima de cambio.

De todos modos es que hay principios que no hay quien entienda, “Oye Choni, no puedo ir a tu fiesta, vais a acabar donde siempre y ya sabes que no puedo”, ¡pero cómo que no puedes!, pues claro que puedes, anda, ¡AAAAAAAAAAAAAANDA!. Pues no, tú tienes un principio y no lo puedes dejar ahi tirado en la carretera, él no lo haría. Tu imagina que hacen campañas de prevención por la pérdida de los principios en la tele, serían bastante cachondas: Fulano 1 está sentado en la calle en un banco, pasa Fulano 2 y se le cae un billete del 500€ (los hay, no es broma). Vemos como el del banco se abalanza sobre el billete y se mete en un bar del que sale del brazo de la chica del túnel de limpieza (un día hablaremos sólo de ella) y borracho perdido. Pero noooooooooooooo, golosotes. Eso era una opción que no es buena, Fulano 2 llama a grito pelado a Fulano 1, le devuelve su billete, y el Fulano 1 le da una palmada en la espalda y le dice “Gracias, jefe” (GRRRR, jefe tu petecan). En un fondo negro en blanco se puede ver “CUIDA TUS PRINCIPIOS” y una voz en off lo dice con un tonillo que te cagas encima de miedo, madrecita.

Pensadlo, pensadlo friamente, y decid que soy un exagerado, pero todos os habeis pasado algún principio por el arco del triunfo en algún momento, y luego algunos habreis renegado de ello y habreis montado una historia que lo justifique, o peor aún lo habeis negado. “Yo ir a la fiesta del Choni, ¡¡qué dices!!, “Mira Manolo, te has ido de casa con pantalones fijo, así que no me digas que vaya distracción más boba”.

Pues así estamos todos, aunque luego con el tiempo somos capaces de adecuar los principios a nuestros gustos. Lista de principios 1.0: “No beber, no insultar, ser vegetariano, llegar pronto a casa en días de diario”. Llamada del Choni, lista de principios 1.1 “Llegar a casa”.

“Adecuación de principios”, ojo al concepto. Se admiten propuestas.

26 May, 2005

Elementos subversivos (III)

Filed under: OsKar — Oskar @ 1:50 pm

Salgo indignado de mi coche, compruebo como aún sigue chorreando aunque se supone que ha pasado por la fase de secado, y ahi está, en todo el medio. Abro raudo el maletero en busca de algún trapo con el que secar los chorretones de agua, pero no, no hay, yo no tengo trapos en el coche, tengo triángulos, chalecos fosforitos, garrafas de anticongelante, cadenas, un gato, tengo unas raquetas de madera del año de la tarara, un balón de futbol deshinchado, un traje de agua, tengo de todo menos trapos.

Unos minutos sentado en el suelo frente al coche sirven para llegar a un estado de catarsis brutal, el encargado de la gasolinera es considerado y se mantiene expectante con cara de circunstancias. Se acerca y cuando crees que una palabra suya te hará comprender todo te dice “Son treinta euros de la gasolina y cinco del lavado jefe”. ¡¡JEFE!!, ¡¡cagontodo, cagontodo!!; ¿se puede saber de dónde sacan la manía los encargados de las tiendas de llamarte jefe?, yo que me paso todo el santo día soportando órdenes…

Entras a pagar y te encuentras a una chica que está claro que no quiso continuar con sus estudios mascando chicle y leyendo el Cosmopolitan. Es realmente extraño que alguien lea esa revista mientras hace globos de chicle y escucha a Camela a todo trapo, pero somos diferentes, qué narices. Ella juguetéa con un boli mientras rellena el test de sensualidad de la página 56, yo podría ahorrarle el trago y decirle que es bastante poco sensual, pero estoy convencido por su sonrisa soñadora que las mentiras que contesta en el citado test le hacen parecer Natalia Verbeke.

Es entonces cuando me asalta la eterna duda de salir sin pagar, al fin y al cabo a esta niña está contratada para eso, si no quiere hacer su trabajo no es mi culpa. Al fin me pregunta que cuánto hay que cobrar. Otra duda me asalta, mentir como un mamonazo y pagar diez euros de gasolina, que espabile y se deje de tests chorras.

Treinta y cinco euros más tarde, estoy de vuelta a casa, pensando que ya pasó, que tampoco fue para tanto, pero vislumbro al fondo de la calle algo que había olvidado, algo que me recuerda que no he hecho más que empezar, LA MANIFA.

Un policía muy atento me indica que debo dar una vuelta del copón para llegar a mi calle, contando hasta cien me encamino por donde me dice, al fin llego a mi barrio, ya estoy salvado, una a la derecha, a la izquierda… MIERDA, calle cortada por la manifa, debo girar en sentido contrario me dice otro poli. Paciencia.

Vuelta al punto de partida, segunda a la derecha, a la izquierda… :-| , esteeeee, otro compañero del bien público sonríe, “Mira que mamón Hernández que le manda a la siguiente” piensa, “Disculpe caballero, debe salir del barrio y…”.

Ya he contado hasta ciento veinte. Tercera a la derecha y siiiiiiii, puedo girar a mi calle, yupiiiiiii. Ya estoy sano y salvo, pero, no hay aparcamiento. No hay salida, sólo un sitio bajo un árbol, abarrotado de pájaros. Uno de ellos es un cuervo, parece sonreir, cuando nadie mira leo en sus labios “Nunca más”. Cierro los ojos y escucho los impactos en mi luna, vuelta al punto de partida.

FIN

25 May, 2005

Elementos subversivos (II)

Filed under: OsKar — Oskar @ 11:27 am

Al final el colega del amiguito del heavy tuvo a bien atenderme. Después de preguntarle dónde estaba el tunel de lavado, el jambo me dice que tras la gasolinera. Ante mi paranoia continua no puedo negar que llegué a dudar entre ir o dar la vuelta a mi coche ante la imagen de un rito violento en aquel lugar apartado. “Joven muere en una audición clandestina de los Scorpions”, “…el joven aún no ha sido identificado y murió fruto del shock nervioso que supuso escuchar unas ciento veinte veces seguidas ‘Still loving you’”.

Pero mi extremada imaginación no suele frenar mi valentía y ni corto ni perezoso planto mi coche enfrente del tunel de lavado. Allí no aparece nadie, el silencio hace tensa la espera, comienzo a sentirme observado pero no sé por quién, al fin veo al fulano de la gasolinera al otro lado del tunel, fumando un cigarro y mirándome con cara de poker. Se acerca lentamente y cuando pienso que van a salir sus secuaces con altavoces a todo trapo me dice un apenas audible “es por el otro lado”. ¡Se entra al tunel por el otro lado!, la frase deja unos puntos suspensivos en el aire que quieren decir “GILIPOLLAS”, no lo ha dicho, pero ha quedado claro que lo piensa. Es muy incómodo que te hagan ese tipo de comentarios porque no te puedes revolver.

Al fin mi coche entra en el tunel. Agua a chorro impacta en la carrocería, yo estoy dentro por supuesto y entonces… el desastre. En un tunel de lavado tiendes a pensar en todos los convencionalismos sobre los túneles de lavado:

  1. Un tía buena sale toda empapada, se restriega sobre la luna del coche y te pide que la hagas suya.
  2. Los brazos que van lavando el coche aplastan el mismo y quedas atrapado.
  3. Se va la luz, quedas atrapado y todos se van dejándote allí para siempre.
  4. Sale un asesino y te degüella.

Ya, sé que hay más, en los comentarios podréis dar rienda suelta a vuestras mentes enfermas sobre qué puede pasar en un túnel de lavado (ESPACIO PUBLICITARIO PARA COLABORACIONES OPCION C). De todos los que se me olvidan sucedió uno:

Nada más salir te caga un pájaro en toda la luna. El cabrón fijo que me siguió desde mi barrio. Le busco, es un pájaro, está armado y anda suelto (en todos los sentidos).

Continuará…

24 May, 2005

Elementos subversivos (I)

Filed under: OsKar — Oskar @ 10:22 am

Y allí estaba yo, por la tarde, tras la jornada laboral y el movimiento de varios muebles, disponiéndome a salir a echar gasolina al coche y pasarlo por un tunel de lavado, por caridad, que los pájaros de mi barrio deben haber comido algo malo, y se están desahogando sobre mi medio de transporte. Allí estaba yo dispuesto a apurar la reserva, llegar al expendedor de combustible, y salir con ánimos renovados y nuevos caminos que recorrer.

Pero entonces vislumbré en mi camino un conjunto de señalizadores, que azorados por lo que algunos llaman manifestación de asociación de vecinos; mantenían el flujo de coches a raya, haciendo ésto que por un momento dudara de mi capacidad para llegar por medio de mi pedal de acelerar al destino buscado. Y los vecinos de la manifa exaltados porque no les dejan ir a más de cincuenta por hora.

- Oiga por favor, que en esta travesía se puede ir más rápido.
- Circule a su velocidad, que luego tenemos un disgusto.

Y venga a gritar, y mi motor sediento del energético líquido, y madre mía qué calor, ahi parado en todo el solazo, con un amiguito del heavy con el Blauckpunt a todo trapo para animar a la peña contestataria.

- ¡¡Dadle tíos, dadle, resistencia al sistema!!.

Al fin, la cosa se mueve, parece que llegaremos. Pero no, delante de ti hay un aspirante a OT, que canta que te canta, aprovecha la manifa para ir a treinta por hora mientras gesticula los últimos éxitos de Andy y Lucas. Tras de ti, un fulano con un BMW negro, cristales tintados, y gafas de sol que le tapan la cara (ahora que no se ha ocultado el sol tras una nube) te da las largas. La situación es peliaguda, apenas te queda ya gasolina, el payo de atrás es un brasas, el de adelante va a su bola…

Llegas a la gasolinera, pero… ¡¡Ondia!!, delante de ti está el heavy. ¿¿Pero cómo lo ha hecho??, los manifestantes le han dejado pasar por hacerse el simpático, fijo. El heavy es amigo del de la gasolinera, hablan de discos de Medina Azahara, de Antrax, de que Metallica se ha vendido al sistema. Al final tu coche dice basta y los últimos cuatro metros los haces empujando hasta el expendedor. Pones cara de circunstancias, tras de ti el del BMW que ha entrado también, haciendo aspavientos, se ve que tiene prisa hasta para repostar.

Continuará…

23 May, 2005

Colaboraciones Plan B

Filed under: Colaboraciones — Oskar @ 4:12 pm

Ante el aluvión de colaboraciones que hemos conseguido tras la llamada del gran Periko, pasamos a usar el plan B con el que trataremos de conseguir el efecto deseado en un principio.

¡¡NO HAY HUEVOS DE COLABORAR CON NOSOTROS!!.

¡TRISTES, QUE SOIS UNOS TRISTES!.

Si alguien quiere que sus colaboraciones no sean publicadas dado su alto contenido para adultos, no os preocupeis, las guardaremos en buen sitio.

Esperamos vuestras historias. Gracias por vuestro apoyo.

La Fuerza existe

Filed under: OsKar — Oskar @ 2:12 pm

Oye, que sí, esta mañana al salir de casa para llegar al trabajo lo he sentido. Yo no sé si es debido a que al lado de mi casa están de obras, y desde las 7:30 no hay quien pegue ojo, a que de por sí los lunes son dífíciles de digerir y sin Fuerza no hay quien siga adelante, o al desayuno de campeones con el que me recompenso los días de diario como si de esa manera fuera a ir todo mejor. Pero el caso es que la Fuerza existe.

Lo difícil es encontrar un Jedi en las horas en las que me dirijo al trabajo. Hoy me he cruzado con dos niñas fumando, totalmente maquilladas, y con cara de muy mala leche, intercambiaban grititos y risas estridentes que me han acercado al lado más oscuro. Pero he respirado hondo y no he sucumbido ante la idea de gritarlas que se callaran. Luego hay mucho jubilado en bancos, que tiene pinta de Obi Wan Kenobi, pero como comprendereis tampoco es plan de a esas horas preguntarles si pueden enseñarte cómo usar la Fuerza. Que con las noticias que se desayuna uno hoy en día puedes acabar denunciado por cualquier apología.

Y luego están los motorizados que destrozan con sus tubos de escape picados cualquier momento idílico del camino al trabajo, tú tratando de fundirte en uno con el universo y de repente “ÑAAAAAAAAAAAUUUUUUUUUUUUUUU” o su modificación más currada de un coche horriblemente tuneado (los amiguitos del progressive no son ni Jedis, ni Sith, ni Clones, ni nada) “CHUNDA, CHUNDA, CHUNDA”.

El caso es que yo creo en la Fuerza, pero casi me alegro de no dominarla, no sea que un día me pase al lado oscuro y acabe liándola.

Todo esto por ir andando al trabajo, si fuera en coche con escuchar ciertas cadenas de radio (hay que ver como se curran que las noticias parezcan importantes, sean de lo que sean) tendría suficiente, y creería en la civilización, que esa estoy seguro que no existe.